Por que me fui de los Estados Unidos para Colombia:

Una Vida de Viajes, Familia y Oportunidad

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Escrito por Stephen Aguey, fundador de CBT

El Comienzo:  Un Plan de Seis Meses

Tras viajar por mucho de Sur América en 2009, en 2010, decidí mudarme a Bogotá, Colombia para “seis meses para mejorar mi español.”  Mi plan era regresar al mercado laboral con una habilidad concreto de la vida real que me ayudara a avanzar mi carrera.  Hoy en día, como un esposo a una esposa colombiana y padre de dos hijas colombo-estadounidenses, lo siguiente es como “seis meses para mejorar mi español,” se convirtieron en quince años que siguen sumándose.

Por qué Colombia?

En los finales de mis años 20, Colombia parecía como el lugar perfecto para esperar que terminara la recesión económica en los EEUU.  Y por qué no? El país tiene mujeres hermosas, un vida nocturna muy movida, una bella natural asombrosa, destinos culturales muy ricos, y algunas de las personas más amables en el mundo.  En aquel momento, Colombia todavía no estaba conocida como un destino turístico por su imagen manchada por las guerras de las drogas en los años 1980 y 1990, así como el conflicto interno con las FARC-EP y otros grupos armados durante más de cincuenta años que no había terminado aún.  A pesar de estas cicatrices, era un momento muy especial para estar en Colombia ya que el país se estaba sanando, de manera lenta pero progresiva.  El gobierno había tomado control de las carreteras principales del país, esforzando a los grupos rebeles a esconderse en el monte, lo que facilitó viajar por tierra de forma segura.  Además, la clase media estaba creciendo, más mujeres jóvenes estaban educándose que nunca antes, y la pobreza tenía una disminución constante.  Hubo una sensación de optimismo que se sentía por todos lados.

Lecciones de Vivir en el Extranjero

Es un cliché, pero es cierto, viajar suele nos enseña más de nosotros mismos que las culturas que estamos conociendo.  La verdad se vuelve más evidente cuando uno decide de vivir en un país distinto de donde se creció.  Siempre he sido un nómada por naturaleza y Colombia me ofrecía más que muchos otros países combinados.  Bogotá era mi sede y viajaba mucho. Como profesor, a menudo acompañado con otros compañeros, exploramos todo lo que pudimos del país y el regreso de cada viaje me dejaba con ganas de conocer más. Cartagena se destaca por su majestosa arquitectura colonial española con sus vistas caribeñas, mientras Medellín se conoce por su vida nocturna y mujeres bellas, pero Colombia es mucho más que esas dos ciudades.  El país se desborda de riquezas naturales, sitios de patrimonio cultural, así como oportunidades y experiencias que pueden cambiar la vida de uno.  Después de quince años aquí y varios viajes, mi lista de lugares para visitar sigue creciendo.

La Familia y la Comunidad

Sin embargo, más allá de su belleza y cultura, el recurso más valioso de Colombia es su gente.  No hay razón más importante por que Bogotá se convirtió en mi hogar que conocer a mi esposa futura en 2013.  Conocer a Aleja y su familia cambió profundamente la manera en como pensaba de la familia, lo que significa y lo que una familia puede lograr.  Cuando supe que era la mujer de mi vida, le pedí la bendición a su padre en 2015 y nos casamos en 2016. Nuestro matrimonio internacional estaba lleno de invitados de los EEUU, Europa y Sur América.  Colombia me ha dado tanto y el hecho que es un lugar donde nuestra familia y amigos quieren visitar es una bendición verdadera para nosotros.  Cuando compramos nuestro primer apartamento, un cuarto de invitados era un punto no-negociable y hoy en día, tenemos la fortuna de recibir huéspedes del exterior todos los años y esa tendencia no se está desacelerando.

Reflexiones de una mudanza que me cambió la vida

Para terminar, Colombia me ha dado un lugar estable y bello para criar a nuestras dos hijas.  Estamos rodeados por nuestra familia y tenemos la buena fortuna de poder viajar tanto dentro como afuera de Colombia todos los años.  Todos nacimos en un lugar y algunos tenemos más suerte que otros, pero escoger su país como adulto se obliga a uno reflejarse en sus valores, en que le puede brindar al país y que el país puede ofrecer a uno.  Dar ese salto de fe y mudarme a Colombia “para seis meses para mejorar mi español” me ha dado más felicidad que merezco, y no podía haber tomado una mejor decisión.

A family of four wearing American clothing inside an apartment with view.
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